NAABOL Y UMSA INSTALAN TECNOLOGÍA DE ALTA PRECISIÓN QUE PERMITE ANTICIPAR RIESGOS METEOROLÓGICOS EN EL ALTO
El Alto, 29 de abril (UCOM-NAABOL).– Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL) y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) inauguraron el Laboratorio Móvil Científico de Monitoreo Atmosférico en el Aeropuerto Internacional de El Alto, una iniciativa que fortalece el control de las condiciones climáticas en uno de los aeropuertos más desafiantes del mundo por su altitud.
El Director General Ejecutivo de NAABOL, Cap. Jaime Machicao Roca, junto a autoridades académicas e investigadores de Francia, Alemania, Suiza, Finlandia e Italia, participaron en este acto que marca un avance significativo en la seguridad operacional, gracias al uso de tecnología capaz de detectar en tiempo real nubes, viento y contaminación.
Como parte de este laboratorio, se instalaron equipos de alta tecnología como el sistema LIDAR (Light Detection and Ranging), una herramienta de teledetección que utiliza pulsos láser para analizar la atmósfera con gran precisión. Este sistema permite conocer en detalle la altura de las nubes, la presencia de polvo, ceniza volcánica o contaminación, y la distribución de partículas en el aire.
Además, mediante tecnología Doppler, el LIDAR mide la velocidad y dirección del viento, información clave para mejorar la previsión meteorológica y apoyar decisiones en operaciones aéreas, especialmente durante despegues y aterrizajes.
Estos equipos también permiten monitorear la dispersión de contaminantes y humo en tiempo real, lo que fortalece la capacidad de respuesta ante eventos ambientales que puedan afectar la visibilidad o la seguridad de los vuelos.
El sistema se complementa con un ceilómetro, un equipo instalado en tierra que mide de forma continua la altura de la base de las nubes y la presencia de aerosoles, proporcionando datos permanentes para el monitoreo atmosférico.
La implementación de esta tecnología representa un paso importante para el Aeropuerto Internacional de El Alto, ya que permitirá anticipar riesgos meteorológicos, mejorar la seguridad de las operaciones aéreas y optimizar la toma de decisiones en condiciones climáticas complejas.